En esta ocasión, Warren Worthington II, heredero de un imperio financiero, descubre que su hijo, Warren Worthington III, oculta un temible secreto. Resulta que el chico desarrolla unas alas similares a las de los ángeles. Pasa el tiempo, y los laboratorios farmacéuticos que pertenecen a los Worthington logran encontrar un remedio para eliminar las mutaciones genéticas. Una simple inyección convierte a un mutante en un hombre normal. El temible Magneto desconfía de las supuestas buenas intenciones de los inventores del remedio. Convencido de que los mutantes deben enfrentarse a la humanidad, Magneto piensa que es una ofensa que traten de despojar a los suyos de sus habilidades excepcionales. Por esta razón, Magneto reúne a un ejército para destruir a los inventores de la inyección, aunque topa con la oposición de los X-Men, los pupilos de Xavier, que sueñan con la convivencia pacífica entre hombres y mutantes. Al mismo tiempo, los X-Men investigan la extraña reaparición de Jean Grey, una de sus más veteranas componentes, que supuestamente murió ahogada para salvar a sus compañeros.